Autismo

WeFlow ofrece una alternativa para ayudar a los niños dentro del espectro autista. El trabajo diario en fascia ayuda a regular el sistema sensorial y la terapia cráneo-sacral calma el sistema nervioso. 

Síndromes dentro del Espectro Autista y Trastornos del procesamiento sensorial.

 

Niños dentro del espectro autista con frecuencia presentan desafíos para organizar la información sensorial que reciben del ambiente (sonidos, olores, sabores) pero también de la información que perciben de sus propios cuerpos (priopiocepción e interocepción). 

 

¿Cómo puede ayudar WeFlow?

 

  • Organizando el sistema sensorial: Al comprender el rol de la fascia en la organización sensorial encontramos una oportunidad para mejorar los trastornos de procesamiento sensorial que la mayoría de estos niños presentan. Los padres aprenden diferentes técnicas que les van a permitir ayudar a sus hijos a organizar la manera en cómo se sienten a sí mismos. Esto es clave para que el niño logre una interacción más acorde y significativa con su entorno.

  • Alineando y balanceando los huesos del cráneo: Es bien reconocido el hecho de que muchos niños dentro del espectro autista presentan desbalances en el cráneo y sus sistema de membranas  (anomalías en la forma de la cabeza, motilidad de los huesos del cráneo limitada o hipersensibilidad en su cabeza y cuero cabelludo). Al traer esas estructuras a una mejor alineación, la motilidad de las membranas ayuda a descartar toxinas e inflamación alrededor de las estructuras cerebrales. Cuando esto ocurre, se elevan los procesos bioquímicos que incrementan la función neuronal, las vías nerviosas y los procesos del sistema nervioso autónomo (lo que permite relajación global). Este enfoque es particularmente efectivo para tratar la ansiedad. 

  • Se pueden trabajar osteopáticamente los problemas gastrointestinales frecuentemente vistos en estos niños. 

 

Trabajamos el Sistema Fascial, vemos al niño, no su diagnóstico.